miércoles, 15 de junio de 2011

¿Por qué y para qué escribes?

Doy por sentado que los que pasáis por este blog tenéis interés por la literatura y que muchos escribís. Relatos, poesía, novela, reflexiones... ¿Te has preguntado por qué? Es la típica cuestión tan básica que suele pasarse por alto, como pasamos por alto por qué nos gusta más un color que otro, por qué preferimos el blues al jazz o por qué nos quedamos con un momento del día frente a otros. Lo hacemos y punto. Es lo habitual con los impulsos internos, pero cuando los exponemos al exterior y, por tanto, a la vista de los demás, surge la pregunta de boca de ellos: "¿Y tú por qué escribes?" Y como todas las buenas preguntas, acojonan por su sencillez y por lo que desarman.

Iba a poner al "Pensador", pero tratándose de porqués...

Hago esta entrada motivado por la última sesión del seminario sobre edición organizado en Madrid por Ámbito Cultural y dirigido por Javier Azpeitia, al que llevo asistiendo un mes y que estoy disfrutando mucho. Primero porque se aprende bastante y, segundo, porque me permite sacarme la cabeza del culo y contrastar mis ideas sobre el mundillo con gente que sabe infinitamente más que yo a fuerza de abrirse la cabeza con los mismos muros que me han llevado a eso, a meterme la mía en el culo buscando consuelo y soluciones.

Hasta ahora había escuchado con atención a escritores y editores, pero el pasado jueves asistió una agente literaria que expuso una realidad bastante jodida para el escritor, sobre todo para el novel (más aún de lo que yo creía). Los anteriores cuentan su versión desde el punto de vista de quien ya ha conseguido el objetivo: el editor produce y publica y el escritor ha visto su obra editada y está agradecido. Por razones obvias, es difícil que el uno se ponga contra el otro para echarle en cara errores y jugarretas varias.

Pero un agente literario no debe fidelidad a las editoriales, así que contó, por ejemplo, que lo máximo que va a obtener un autor novel como adelanto por los derechos son 3.000 euros (si has escrito una novela divide esa cantidad entre los meses que le has dedicado para saber qué salario te sale), que las editoriales intentarán agarrar los derechos por 15 años, o que es posible que el autor jamás sepa cuántos ejemplares se han vendido realmente de su obra. La conclusión era que la editorial va a intentar explotar al máximo el pez que acaba de pescar, matizada por el mensaje esperanzador de Javier consistente en que si el autor es la apuesta del editor lo lógico es cuidarlo para asegurarse su permanencia.

Yo no digo que no se haga, pero me pregunto si a la luz de las prácticas reseñadas la recompensa merece el esfuerzo, o si al final el mago de Oz no es más que un señor corriente tirando a feo. Si escribes para conocerle... a lo mejor tienes que repensarlo. Lo que me lleva al título de la entrada: ¿por qué y para qué escribes? ¿Por qué dedicas tu tiempo a eso en vez de a salir de copas, a ir al cine, a viajar, a follar, a montar a caballo, a los videojuegos? Y no olvides que no se trata sólo del tiempo que pasas escribiendo, sino también buscando editoriales que puedan interesarse en tu obra, en hacer copias para enviarlas a concursos, en ir a cursos de escritura, en leer libros de teoría narrativa, en bucear por blogs como este...

Te hago esta pregunta porque yo también me la estoy haciendo, y no consigo dar con la respuesta. Si tú la tienes, por dios, compártela.

8 comentarios:

  1. Ay Ivan ¿y tú tan listo y tan majo has tenido que ir a que te cuenten todo eso? Esa es la realidad nene y el resto es hipocresía. Conozco y trabajo con un chico que consiguió que una editorial muy “importantisima” leyera y se tomara en serio una de sus novelas, le citaron en un super edificio muy céntrico, con secretaria de portada de revista, despacho con vistas a calle principal y le ofrecieron uno de esos contratos con los que sueña todo escritor inédito. Y el chico, que tiene más tablas en los despachos por cuestiones ajenas a al literatura, que los sillones de dirección, terminó el café al que le habían invitado y salió de allí sintiéndose insultado y más cabreado que una mona. Cuando yo le pregunto porque no escribe algo más comercial, algo más acorde a lo que pide el mercado contesta: “Yo ya me prostituyo todos los días durante unas 10 horas cuando me pongo la americana”
    Escribes porque te lo pide el cuerpo, escribes para decir en un monólogo con la página lo que no puedes decir de otra manera, escribes porque lo llevas dentro. Si piensas en sueldos y beneficios mientras pares textos…
    Esto no es un trabajo, siquiera un oficio, es una vocación y las vocaciones conllevan esfuerzo y muchas veces pérdidas.
    No te desanimes, arriba ese ánimo juntaletras, que no lea yo otro post tan pesimista. Un beso.

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  2. Ay, por dónde empezar... Lo primero diciendo que no creo que todas las editoriales "trabajen" igual. El que todos paguen justos por pecadores nunca me ha gustado; lleva a prejuicios peligrosos.
    Lo segundo es que tampoco creo que cuando uno va a trabajar se esté prostituyendo. La prostitución es una lacra, no una profesión, que ni tu amigo ni yo tenemos la desgracia de padecer. Trabajar es una necesidad, no una humillación, aunque a veces el jefe nos saque los colores.
    Lo tercero es que cuando escribo no pienso en sueldos, claro está, pero es lógico echar cuentas de las horas que ha "perdido" pariendo un tocho de 200 páginas y se pregunte, realmente, qué carajo le ha llevado a hacerlo.
    Y cuarto: por favor, "juntaletras" no, que nos estamos llevando muy bien hasta ahora...

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  3. Pego un enlace que me han recomendado sobre las prácticas editoriales que dice haber sufrido Horacio Altuna, un conocido ilustrador:
    http://orsai.bitacoras.com/2011/06/adios-industria-editorial.php

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  4. ¡Ay! Me gustan ustedes dos. Dulce cuando dice "...escribes porque lo llevas dentro..." y tú cuando defiendes la esperanza de hallar una editorial honesta y justa escribiendo "...no creo que todas las editoriales trabajen igual..."

    Yo también sueño...sueño con que me descubran y mi futura novela (que ni tema tiene) me haga famosa y millonaria. Tan grande es mi imaginación que Mel Gibson se muere por llevarla a la pantalla jejejeje. Pero mientras el Universo confabula para materializar "lo que llevo por dentro" debo seguir arreglandomelas para irle al paso a la vida y de tanto en tanto, disfrutar de blogs como éste.

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  5. Gracias, Thais, aunque creo que soñar con la fama y los millones gracias a una novela se quedará en eso, en sueño. Mejor soñar con el paso anterior, que es escribirla. Una vez terminada adelante con desear la gloria.
    Y ya que comentas lo del Universo confabulando, tengo pendiente la reseña de "El Alquimista"; aquí esperaré más comentarios tuyos cuando la escriba. Besos.

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  6. Precisamente, me hacía esa pregunta estos días: ¿para qué escribir?
    Se me ocurre también ¿Por qué y para qué vas al fútbol? ¿Por qué y para qué ves una película? ¿Por qué y para qué lees?
    Es evidente que en ninguna de las últimas preguntas entran los factores: dinero y fama.
    En la vida, se hace la mayoría de las cosas para disfrutar de ellas mientras se hacen.
    Los objetivos o los para qué entorpecen nuestra creatividad y nuestro gozo de existir.
    Escribir para ser leídos es una oportunidad que tiene algo que ver con la suerte, con la posibilidad de encontrar gente afín, como tú Ivan.
    Tienes la suerte de ser leído y de encontrar gente afín.
    Me suscribo a tu blog. Me gusta lo que dices y cómo lo dices.

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  7. Pongo un enlace que viene al pelo en el que George Orwell reflexiona sobre este mismo tema
    http://www.ciudadseva.com/textos/teoria/opin/orwell1.htm

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