viernes, 3 de junio de 2011

¿Y ahora qué hago con mi manuscrito? III

En esta última entrega sobre las opciones que tiene un escritor novel para ver publicado su manuscrito escribiré sobre la autopublicación digital, una posibilidad que existe gracias a Internet y a las herramientas tecnológicas. Digo esto porque sin ellas no hubiera surgido un nuevo negocio relacionado con la literatura y la publicación, pero que no responde a la necesidad de lectura de la población, sino a su necesidad de escritura y de publicar sus obras. Si en una de las entradas señalaba que hay unos 40.000 escritores aficionados en España, sólo era cuestión de tiempo que alguien se planteara cómo podía crearse un negocio que satisficiera ese narcisimo.

El invento de Gutemberg evoluciona

La tecnología, una vez más, permitió crear un tipo de "editoriales" que publican, en papel o en digital, las obras de lectores/escritores que no tienen voz, o pluma en este caso, en el civilizadamente salvaje mundo editorial. Antes era impensable publicar todas las novelas que se escribían... pero ya no. Empresas como Bubok o Lulu (no son las únicas, sólo las más conocidas) han demostrado que puede hacerse. ¿Cómo?

Las webs de este tipo de compañías permiten al creador realizar desde su casa los pasos básicos de la publicación que enumeré en la entrada anterior, siempre atendiendo a una serie de guías establecidas. Al estar "editando" a través de un software y no de una persona, no existe una libertad absoluta, hay poca flexibilidad, especialmente a la hora de dar formato a la obra. Por cierto, recomiendo estudiar en cada web las posibilidades que ofrecen a este respecto para ahorrar trabajo y frustración.

También hay que tener en cuenta que la empresa cobrará por realizar algunos de los pasos, generalmente aquellos separados de las labores mecánicas del proceso de publicación: la revisión, la gestión de ISBN y Depósito legal y la promoción. Todo lo que no puedas hacer tú con la máquina te costará un plus.

El resultado de todo esto será que colgarás tu obra en la web de la empresa con la que hayas realizado el proceso y, si quieres, también podrás aprovecharte del sistema POD (Print on Demand o Impresión por pedido) que pondrá tu libro en formato físico (el que hayas creado) en las manos del cliente que lo haya solicitado y pagado. La empresa no hace tiradas de los libros que contribuye a crear, sino que, de manera automatizada, imprime, encuaderna, empaqueta y envía sólo aquellos ejemplares que se compran, a cambio de un porcentaje de la venta (y yo creo que de algo más gracias al proceso de producción).

La producción de cada libro físico tiene un coste determinado por la empresa, coste que puedes consultar al final del proceso de "edición" y es elevado (raramente inferior a los 12 euros), lo que resulta normal porque la producción de un solo libro siempre resulta más cara que la de 1.000. Después de todo, se trata de libros por encargo. Para obtener el precio final que pagará íntegramente el comprador (éste abonará además el coste del envío), hay que sumar la cantidad que el autor quiere cobrar por cada ejemplar, cantidad a la que se restará el porcentaje que cobra la empresa "editora". 

Por lo que he oído y leído, si se siguen los pasos indicados en cuanto formato y portada, el resultado final, el libro físico, es un producto digno. Los materiales son adecuados (puede elegirse la calidad), así como la encuadernación. Está bien vestido; el interior ya es cosa del escritor.

¿Recomiendo esta opción? Pues tengo que decir que yo la he elegido, porque creo que facilita enormemente la distribución de la obra. Antes estabas a expensas de lo que hicieran la editorial y la distribuidora, que podía llevar ejemplares a Palos de la Frontera o no. Con la autoedición digital, si hay una persona con un dispositivo conectado a Internet en Palos de la Frontera ya tienes presencia allí. Si un lector de Rusia tiene curiosidad por tu obra puede comprarla fácilmente. Ahora bien, ¿cómo sabe de la existencia de esa obra? ¿Cómo sabe de la existencia de la web de la empresa donde está alojada? La promoción para lograr visibilidad sigue siendo fundamental, y no es ni gratis ni fácil. Lo que no sé es si merece la pena pagar a la empresa por ese servicio añadido, puesto que desconozco cómo lo hacen.

El otro problema que le veo a la autopublicación digital está relacionado con la falta de flexibilidad que mencioné antes. En mi caso sólo aposté por la venta en formato digital, pero aunque estas compañías deban su existencia a lo digital, paradójicamente su negocio es el formato tradicional, el libro físico. Tanto es así que el formato principal en que venden las obras digitales es el PDF, perfecto para ser impreso pero pésimo para descargarse y leerse en un dispositivo electrónico. Para curarse en salud el comprador obtiene la obra también en formato ePub, más adecuado, pero al haberse obtenido de forma automatizada del fichero PDF (el menos indicado para este tipo de conversión) el resultado es muy malo. Como anécdota contaré que para evitar eso yo mismo les proporcioné mi novela en ePub.

Mi conclusión es que recomiendo esta opción a todos aquellos que tienen el gusanillo de escribir, curiosidad por ver su obra convertida en libro de verdad y deseo de enseñarla a familiares y amigos. Se la recomiendo también a quienes tienen verdadero interés en escribir profesionalmente y disponen de tiempo para realizar (o seguir de cerca) los pasos que implica publicar. La gran accesibilidad a esa primera obra puede abrir puertas y dar lugar a fenómenos extraordinarios (de los que hay que desconfiar, porque creo que el negocio de estas empresas está en lo que cobran al escritor por los servicios, y no en las ventas en sí, y noticias como esta atraerán a muuuuchos escritores).

Pero ojito si este tipo de "editoriales" se pone las pilas y soluciona los problemas que he comentado... o si a Vargas Llosa le da por elegir esta opción y abandonar la editorial tradicional, porque entre cobrar un 10% por cada libro y cobrar un 80%...

2 comentarios:

  1. Cada día me gusta más tu sinceridad a la hora de abordar los temas. El tema de las empresas que citas y de otras parecidas es la falta recontrol real que tiene el autor sobre los ejemplares que se comercializan en formato digital e incluso en formato físico. Se de gente que ha recibido comentarios de lectores sobre sus obras y que cuando ha llegado el momento de la liquidación con la editorial ¡le han dado balances 0! Y la promoción… la principal baza es mailing realizados con bases de datos comprados a terceros, y a veces ilegales. Se de primera mano como se busca visibilidad y promos y lo primero que tienes que tener es esa visibilidad y feeling con los autores y la red no da eso.
    Por otra parte si que pueden a conseguirse esos pequeños milagros que citas pero no creo que en el mercado hispano, es otra forma de pensar, vivir y comprar. En fin si al menos sirven para que las historias fluyan bienvenidas sean.
    Chao.

    ResponderEliminar
  2. Inquietante tu comentario sobre los"errores" en la liquidación... No he escrito nada al respecto porque no tengo pruebas directas, aunque sí rumores.

    ResponderEliminar