viernes, 29 de julio de 2011

24symbols: un pequeño paso para la tecnología, un gran salto para el ebook

Ya aviso de que esta entrada no va a ser una explicación de cómo funciona 24symbols, sino un análisis de los pros y los contras de este nuevo sistema de distribución de literatura. Su propio equipo ya cuenta muy bien en qué consiste en su página.

Para ser absolutamente honesto tengo que señalar que mi novela está en 24symbols, de modo tendrías todo el derecho del mundo a pensar que la crítica va a ser no sólo subjetiva sino también sesgada. Pero que sea sesgada no se debe tanto a ese acuerdo con ellos como a mi confianza en el ebook como nuevo soporte de la literatura. He escrito en otras entradas sobre mi predilección del formato digital como medio más ventajoso (para los lectores) de distribución de literatura, así que no voy a repetirlo. Sólo voy a comentar que quienes aman tantísimo los libros que no conciben otra forma de leer no son necesariamente amantes de la literatura, que es sólo una de las partes de las que se compone el libro.

Los 24 fonemas del Español

Y ahora sí, tras divagar un poco paso a tratar 24symbols. Ellos mismos definen su sistema como "el spotify de los libros", una frase perfecta porque condensa una idea compleja en muy poquitas palabras. Poder vender algo en poco tiempo es fundamental para conseguir inversores. Si no conoces spotify definiría 24symbols como un sitio web que permite leer literatura on-line "gratuitamente" (entrecomillo porque ya estamos pagando la conexión, el dispositivo, la luz que consume...). No es un sitio de descargas puesto que lo que hacemos es acceder a "la nube" donde se encuentran los libros de su catálogo. En ningún caso vamos a poseer los libros; es como si vas a beber agua a una fuente: encuentras un grifo, lo pulsas, sale el agua y te la bebes. Cuando el grifo se cierra no hay agua. Me parece una analogía adecuada porque también sirve para ilustrar esa imagen del mundo líquido tan en boga ahora, en el que todo se hace inmaterial y fluye de un sitio a otro. Pasó recientemente con la música y ahora es el turno de la literatura.

La desventaja más evidente de este sistema es que es necesario estar conectado a Internet, un problema cada vez menor gracias al desarrollo de los dispositivos móviles como smartphones y tablets. Pero 24symbols aporta una solución, que es la cuenta premium (de pago) que permite descargar el libro en la memoria caché para poder leer incluso sin conexión (aunque garantizan que no hay forma de piratear esa "descarga"). Esta modalidad tiene otra ventaja, que es leer sin publicidad. La publicidad es necesaria para ofrecer el servicio gratuitamente; esto es, los molestos anuncios son el precio que hay que pagar por leer libros en 24symbols. Lo bueno es que como acaba de abrirse al público apenas hay, pero no me cabe duda de que esto cambiará con el tiempo.

Los detractores de este sistema de lectura en la nube (24symbols quizá sea el primero pero no va a ser el único) argumentan que leer no es escuchar música, ya que lo primero requiere un tiempo y una concentración muy superiores a lo segundo. Así pues, si quiero leer a gusto necesitaré estar conectado a Internet un buen rato y no sufrir distracciones, como que aparezca un banner cada cinco páginas. Yo estoy de acuerdo con esas puntualizaciones, por lo que creo que será la modalidad de pago la que acabe funcionando bien. La pega en este caso es, precisamente, que habría que pagar.

En mi opinión las cuotas son bastante asequibles (10 euros un mes, 20 por tres meses y 60 por un año), claro que habría que tener en cuenta cuánto lee cada uno para saber si sale rentable. Ahora mismo lo sería para cualquier lector asiduo, pero quizá la cosa cambie cuando el precio de los libros electrónicos (y de los tradicionales, ya puestos) baje, lo que debería ocurrir en los próximos meses. También habría que tener en cuenta el precio de los ereaders (también tablets) y, concretamente el de aquellos con conexión a Internet, puesto que sólo con éstos se podrá acceder a 24symbols.

Desgraciadamente para creadores, editoriales y en general para los actores del negocio de la literatura, pagar es algo que no todos ven con buenos ojos, por poco que sea. Pero analizar esta cuestión ya implicaría tomar un punto de vista diferente al de lector, y no voy a hacerlo. No en esta entrada.

Pero 24symbols no sólo ofrece leer. También incluye algo parecido a una red social que permite al usuario intercambiar opiniones con otros lectores, así como disponer de una especie de biblioteca virtual con nuestras lecturas favoritas, con anotaciones, recomendaciones, etc. Estas posibilidades resultan muy interesantes para ayudar a decidir qué queremos leer, ya que podemos encontrar a gente con gustos similares o incluso a personas con un criterio que nos resulte fiable. Es cierto que todo esto ya puede hacerse con alguna de las redes sociales tradicionales que todo el mundo maneja, pero veo útil disponer de ello en el mismo site en el que estoy leyendo. Sería como estar en una biblioteca virtual.

Por cierto, otra crítica al sistema es que las bibliotecas tradicionales siguen existiendo y son gratuitas. Llegar a ellas favorece la actividad física y socializar con personas cara a cara, pero creo que es bueno que exista la posibilidad de hacer algo parecido sin salir de casa. Me gusta tener opciones por si un día me rompo una pierna.

Mi conclusión es que es un sistema muy interesante que acabará siendo el dominante una vez se abaraten los precios de los lectores y el catálogo aumente. Para el lector empedernido me parece sencillamente perfecto, puesto que proporciona un acceso fácil y asequible a miles de obras, así como intercambiar opiniones con otros lectores. No creo que triunfe entre los puristas de los libros que necesitan el objeto, ya que con 24symbols la literatura vuelve a los tiempos en que se transmitía pero no se poseía, salvo para los muy ricos que encargaban a los monjes que transcribieran fielmente los poemas y canciones de los bardos. Creo que este es el inconveniente principal, porque implica un cambio cultural difícil de asumir para quienes tenemos más de 30 años; disfrutar de algo sin poseerlo resulta raro.

El otro obstáculo importante que veo a la entrada masiva de usuarios (más en esta época de crisis) es el precio de los lectores. Superar ambos en el corto plazo es fundamental para que las editoriales que están apostando por este sistema recuperen sus inversiones y sigan nutriéndolo. Tengo claro que sin contenido de calidad 24symbols no sobrevivirá; tampoco lo hará si no funciona como un reloj y proporciona al usuario una experiencia agradable y sin errores. Pero si supera esos escollos viviremos un cambio en el sector que sólo estamos empezando a vislumbrar. Y no todo será bueno.

4 comentarios:

  1. Me va a tocar probar 24symbols a ver que pinta tiene. Uno de los problemas que tiene Spotify es cuando el contenido deja de estar disponible para tu pais, o dicho de otra forma cuando la mitad de tu lista de reproducción desaparece de un día para otro, sin que tengas oportunidad ni de rechistar. Los libros borrados por Amazon de los lectores Kindle son otro de los problemas. Aunque nada de esto es algo nuevo, ya lo escribía Richard Stallman hace casi 15 años. Miedito. http://www.gnu.org/philosophy/right-to-read.es.html

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  2. Pues sí, César, por eso digo que es fundamental que funcione como un reloj y no haya fallos, incluido el de la desaparición de contenido. Por eso también creo que el mayor inconveniente de esta y otras plataformas es que el usuario no es el dueño del contenido, que puede eliminarse si la editorial correspondiente así lo dispone.
    Y muy inquietante lo de Stallman, sí.

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  3. Gracias Iván. En breve anunciaremos nuevos acuerdos que harán la plataforma más atractiva. Muchas gracias por el post. Un abrazo.

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  4. De nada, creo que he sido objetivo, y espero que este sistema convenza a muchos de que hay opciones y oportunidades para el ebook.

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