viernes, 15 de julio de 2011

"El gran diseño", o el Génesis según la Física

El escritor Arthur C. Clarke formuló en su libro "Perfiles del futuro" que "toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia". Tras leer "El gran diseño" de Stephen Hawking y Leonard Mlodinow yo añadiría a la frase de Clarke que "y cualquier ciencia lo suficientemente abstracta es indistinguible de la religión", al menos para los profanos o aficionados.


"El gran diseño" ha sido publicado en España por la editorial Crítica; 228 páginas de papel de calidad en tapa dura que cuestan la friolera de 21'90 euros. Mi primera pega es el precio, altísimo, y la segunda está relacionado con él: el aspecto externo se ha cuidado mucho, no así el interior, puesto que el texto contiene varias erratas y me temo que incluso errores de traducción (en la página 183 se lee "fábrica del espacio tiempo" cuando creo que los autores se refieren a fabric, que significa tejido o estructura, no fábrica), por mucho que el traductor sea todo un catedrático de Física.

Respecto al estilo de los autores, Stephen Hawking (de Leonard no he leído nada, así que no puedo comparar) retoma el didacticismo de sus demás obras divulgativas como "Breve historia del tiempo" o "El universo en una cáscara de nuez", mezclando historia de la ciencia, anécdotas, chistes malos (especialmente malos en esta ocasión) y descubrimientos actuales. Esta mezcla, que evita las matemáticas a toda costa, logra parcialmente su objetivo de hacer entender al lector en qué consisten conceptos y teorías como el principio de incertidumbre de Heisenberg, los campos de fuerza, las teorías de la relatividad, el multiverso, la supersimetría o la teoría M. Desgraciadamente, fracasa en buena parte porque, como escriben los propios autores, es muy complicado comprender (y explicar) aquello que es difícilmente observable o no concuerda con nuestra intuición y nuestra experiencia. De ahí mi comentario de que la ciencia está convirtiéndose en algo parecido a la religión, en cuanto a que el ciudadano de a pie tiene que creer que ciertas afirmaciones científicas son reales a través de un acto de fe. Siguiendo esta analogía, los apóstoles o predicadores serían los científicos, y la Física y las Matemáticas el Evangelio, el Corán, la Tora o el libro sagrado que corresponda.

Yo tengo una formación científica aceptable y he trabajado como periodista especializado en revistas de astrofísica, pero sigo sin poder comprender realmente la dualidad onda-partícula o la paradoja de los gemelos, y las pruebas que corroboran sucesos como esos no están al alcance de todo el mundo, sino que se encuentran en grandes laboratorios (las iglesias o mezquitas o sinagogas) cuyos oficiantes actúan como verdaderos magos o chamanes o reverendos o...

Volviendo al libro, Hawking y Mlodinow no hacen un mal trabajo en los primeros seis capítulos, aunque no dejan de ser una repetición de temas ya tratados y conocidos por todo buen aficionado a la Física, pero es precisamente el origen de toda la polémica que surgió en torno al libro lo que malogra todo el esfuerzo, a saber: cuando apareció la obra los medios se hicieron eco de que los autores afirmaban que el universo no necesitaba un Creador. Esto ya lo habían defendido otras muchos veces y otros muchos científicos, pero se suponía que la novedad es que Hawking y Mlodinow explicaban por qué y cómo. Bien, esas preguntas se contestan en dos páginas, la 202 y la 203, recurriendo al equivalente al pase de varita del mago de circo: una suerte de axioma o ecuación sobre la energía por el cual algo (el universo) puede surgir de la nada. Ni que decir tiene que algo así no puede explicarse en menos de dos páginas, por mucho que me hagan creer que las 200 anteriores conducen a ese punto. El resultado es que el libro me parece una estafa. Quizá es que la ignorancia es atrevida, pero es que si el libro está escrito para ignorantes no consigue el objetivo de iluminarles, y si está escrito para expertos se queda muy corto.

Mi recomendación es que si tienes curiosidad por estos temas recurras a Internet y a otros libros, como "La creación del universo", de George Gamow o las otras obras de Hawking. Este "gran diseño" te lo puedes ahorrar.

2 comentarios:

  1. Menudo post, colega! Has despertado mi curiosidad y además me llevo de regalo una frase que me ha encantado: "La ignorancia es atrevida"...
    Por cierto, ya que la cosa va de ciencia, me he empezado a leer algunas lineas sobre sincronicidad y me parece un tema fascinante!

    Te lo recomiendo, socio...

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  2. Me alegro de haberla despertado. A mí me encantan esos temas, pero en este libro me ocurre como con muchas novelas de misterio: el final es malísimo.

    Sobre la sincronicidad, no sé si llamarlo ciencia, pero desde luego es un tema interesante.

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