martes, 26 de julio de 2011

Literatura y literatura comercial: una división equívoca

Comienzo la entrada con la anécdota causante: hace semana y media asisto a un coloquio-ponencia sobre literatura cuyos dos protagonistas son un editor y uno de sus autores más recientes. El primero fue presentado como "referente para los editores españoles", a lo que el aludido respondió especificando que tal vez se le pudiera considerar como "el mejor editor de los editores que no venden".

Semejante comentario me hizo levantar las orejas como los zorros: desconfío automáticamente de las personas que convierten la humildad en arrogancia pavoneándose de sus errores. No creo que uno deba nunca enorgullecerse de sus defectos o vicios, pero parece algo habitual en esta época en la que nadie pide perdón por nada, como si disculparse por hacer las cosas mal fuera aún más terrible que la cosa en sí.

Al cabo de una hora de charla, con alguna historieta memorable que quizá comente otro día, uno de los asistentes preguntó si el problema real de la literatura en España no era lo que se editaba sino lo que se leía. El editor de marras se relamió ante la cuestión y se lanzó a por ella con una voracidad impropia de un hombre de letras, atacando el gusto mayoritario, los best-sellers y, por supuesto, a los lectores españoles que no eligen los libros que él edita. Muy ufano llegó a decir que "lo malo en España no es que no se lea, sino lo que se lee; casi sería mejor que nadie lo hiciera."

Mi cabeza reunió ambas intervenciones, las procesó y llegó a la conclusión (tal vez equivocada, por supuesto) de que este editor se escudaba en que como él edita verdadera literatura, no vende. Y por fin llegamos al título de esta entrada: la división entre literatura "a secas" y literatura comercial. Para mí se trata de una división a posteriori, puesto que la diferencia entre ambas es que una vende poco y la otra mucho. Para el editor que nos ocupa era una división a priori y basada en la calidad de la literatura en sí; es decir, la primera tiene y la segunda no. Para este editor la que tiene calidad pero no vende es la suya, y la que es mala y vende es otra; y se enorgullece de editar la primera. Él preferiría pasarse su vida publicando libros magníficos que nadie lee a editar un best-seller, "como las novelas de crímenes tan leídas hoy día" según sus propias palabras.

Y yo me pregunto: ¿cuál es la diferencia a priori entre su literatura y la literatura comercial? ¿Por qué menosprecia la segunda? ¿Por qué es menos literatura? ¿Por qué una vende y otra no? Si se trata de una cuestión de accesibilidad, no creo que una novela más densa, más difícil, sea más literatura. "El nombre de la rosa" no es precisamente una obra sencilla, y vendió una barbaridad. Tampoco creo que el subgénero determine de antemano si una novela es literatura o no: hay novelas policiacas que son obras maestras (muchas de Raymond Chandler, John le Carré, Edgar Allan Poe...), novelas de ciencia-ficción (de Isaac Asimov, Arthur C. Clarke, Robert A. Heinlein...), novelas de fantasía (John R. R. Tolkien, Ursula K. Leguin, Terry Pratchett...).

Los propios editores reconocen que no saben si una novela va a ser best-seller o no. Las sagas de Harry Potter y de "Crepúsculo" estuvieron rodando de mesa en mesa hasta que alguien decidió apostar por ellas... y ganó. Alguien con miras más amplias que las del resto; alguien que pensó que una historia de niños-magos y  otra de vampiros cariñosos tenían tanto derecho a llamarse literatura como una trama de mujeres menospreciadas, guerrilleros republicanos o inmigrantes desesperados. Alguien con menos arrogancia que aquellos que se creen poseedores del exquisito criterio que pone su literatura por encima de la de los demás. Alguien que pensó que eran lecturas que podían disfrutarse como se disfruta una montaña rusa, una cerveza en la playa o un chiste con los amigos; y que no se disfrutan menos que un concierto de clásica en Viena, ni que un plato de Ferrán Adriá, ni que un poema de Baudelaire. Son placeres diferentes, nada más.

Me da por pensar que, al final, para algunos editores la única diferencia entre la literatura y la literatura comercial es la que hay entre el césped de mi parcela y el de la tuya: la envidia.

13 comentarios:

  1. Me encantan las novelas de crímenes. He leído muchos best-sellers y disfrutado mucho con ellos. Y también me gusta tu artículo. Estoy totalmente de acuerdo contigo.
    Entiendo que un libro que hace leer a los niños o adolescentes es bueno por eso mismo y no me atrevería nunca a criticar Harry Potter u otra novela similar, todo lo contrario.
    En cuanto a Crepúsculo, no puedo evitar que me reviente un poco que las niñas/chicas de trece años tengan como heroína a una chica que cada dos pasos se cae si no cuenta con la ayuda de su todopoderoso y atractivo vampiro. Además, este tipo la trata con una condescendencia que me mata.
    Si, la verdad es que Crepúsculo no me gusta, pero la razón no tiene nada que ver con que sea buena o mala literatura.

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  2. La verdad es que a mí no me gustan ni las aventuras de Harry, que considero ya bastante manidas, ni las de Crepúsculo porque no comulgo con el prototipo de vampiro que las protagoniza. ¿Está mal leerlas? Desde luego que no. ¿Está mal que alguien las disfrute? Menos aún. Lo que está mal es que quienes tienen mano en el mundo editorial menosprecien a quienes lo hacen.

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  3. Me gustó mucho tu entrada. Me voy a hacer seguidora de tu blog porque estoy segura de que tendrás más cosas interesantes.

    Saludos

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  4. Me encantó el post. Creo que como en todo, hay mucha gente que menosprecia lo sencillo y generaliza. La buena literatura es tan subjetiva,como distintos son cada uno de los lectores existentes en el mundo.
    En todo caso debo decir algo y es que me gusta como escribís. Bellas palabras!

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  5. Es la cuestión que siempre ha aquejado al mundo de las letras y no sólo de ésta sino también recae en las diferentes formas de arte. Principalmente todo se ha hecho vulgar en cuanto a un grupo de masas se muestra seducida por obras que pertenecian directamente a un selecto grupo, entonces se muestra pueril y deja de ser sublime;sostengo que es muy frecuente en el snobismo,pero como todo no todo lo que se publica es bueno y lo que se deja publicar es malo.Está claro que aún en este siglo es mucho más fácil publicar, pero éso no nos da el derecho de hacerlo y no todo merece la pena.

    Vendría siendo más una cuestión de bases, pero todo está en tener criterio.

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  6. Veo que la mayoría coincidimos en que no toda la literatura tiene que gustar, pero eso no implica que haya que atacar a quienes tienen gustos diferentes a los nuestros. Y me gusta mucho la reflexión de pandlorac sobre lo que le ocurre al arte cuando llega a la mayoría... Y aunque parece algo terrible, creo que impulsa el afán creador, puesto que el nuevo arte se crea (en parte) porque se quiere romper con lo establecido, con ese arte anterior que ya se ha vuelto banal. ¿Podría ser el proceso evolutivo natural del arte?
    Y gracias por los cumplidos.

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  7. Totalmente de acuerdo con tu post. Estoy cansada de esnobs que te ponen cara cuando les dices que estás leyendo a Ken Follet, por ejemplo. ¿Es más literatura Auster que Follet, o Tosltoi que Andrea Camilleri? Leo de todo desde Capote hasta Matilde Asensi, pasando por Galdós, Lorenzo Silva o Sandor Marai. Depende de la época, del trabajo, del estado de ánimo, leo cosas más densas o me dejo llevar por la novela policiaca. Me gusta leer. Y me gusta que la gente lea, lo que a cada uno le apetezca, le guste o le motive en cada momento. Lo demás es esnobismo

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  8. Llevo siguiendo este blog algunas semanas y hay que decir que, exceptuando que el señor Calderó necesita un cursillo de relaciones públicas, sus entradas son de lo más interesante que se puede encontrar hoy por hoy en la web, puede estar confundido o no pero su criterio está bien argumentado y es siempre interesante. Este último post me ha confirmado como lector asiduo de este pájaro. Buen alegato a favor de la palabra escrita sin etiquetas.

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  9. Coincido completamente con tu comentario, Rebeca. Muy cierto eso de que se escogen unas lecturas u otras en función del estado de ánimo, de lo que hayas oído a un amigo, también de las modas... Leyendo y descubriendo te creas unas preferencias y un criterio.
    Y mmazario1, sé que estoy alejándome de lo políticamente correcto (aunque no tanto como para hacerme enemigos, que soy un pájaro pequeño), pero en algún sitio podrá uno abstenerse de lamer culos, ¿no?

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  10. Muy bueno tu artículo y muy pegado a la realidad, aunque contado de esa manera suena a que el publicar es un privilegio de pocos comparado con el mar de escritores. Lamentablemente bajo estas condiciones, el que la obra sea buena no siempre significa que llegará algún lugar. Cuando estaba en la universidad decidimos crear una revista de creación literaria para publicar a escritores jóvenes, además de a nosotros mismos por supuesto. Sin embargo ahora he optado por ofrecer servicios editoriales a escritores independientes para que estos pueda publicar su(s) obra(s) a su medida. Me refiero a tener un asesor constante que hará las veces de un agente literario pero sin necesidad de enviar la obra a editoriales, sino para nuestra misma editorial. Esto es conversaciones con el autor, informes de lectura, asesorías literarias, correcciones, e incluso todo el proceso de edición: diagramación, diseño, traducción (si es necesario), ilustraciones (si así lo desea), impresión por demanda, ebooks y distribución. Más personalizado y, tal vez suena a un menor monopolio. Saludos.

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  11. Pues sí, Ana María, publicar sigue siendo un privilegio, pero las cosas están cambiando. En este mismo blog hice una serie sobre las opciones de publicación del escritor novel http://pajarosencabeza.blogspot.com/2011/05/y-ahora-que-hago-con-mi-manuscrito.html
    Gracias y mucha suerte con vuestro proyecto.

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  12. Tiene usted cierta razón señor Caldero está es su casa y puede hacer lo que quiera en ella, hay ocasiones que me parece usted un cretino pero yo mismo he recibido ese calificativo con asiduidad y lo llevo con orgullo. Aún con todo, un cretino con ideas muy interesantes, me pica la curiosidad por saber si es tan buen practicante como teórico literario, habrá que darle una oportunidad a su “Ascensión” ¿tiene editorial?

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  13. Llamar "cretino" a alguien en su propia casa tiene tela, más aún hacerlo desde el anonimato... aunque creo que mis dotes detectivescas me han revelado tu identidad. En fin, te lo tolero en nombre de la afición que compartimos.
    Y "Ascensión" tuvo su editorial hace años, pero surgieron desacuerdos y ahora es tooooda mía, para lo bueno y para lo malo.

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