jueves, 21 de julio de 2011

Un poquito de autobombo...

En esta vida es fundamental disfrutar los pequeños placeres, así que cuando supe de la positiva crítica de "Cuando cae la noche I-Ascensión" hecha por el blog "Más que vampiros" paladeé cada una de sus animosas palabras. Si tú eres, como yo, un escritor con ganas de despuntar y de sacar sus escritos a pasear, sabrás lo complicado que es encontrar a personas desconocidas y con criterio literario dispuestas a leer tu manuscrito y a opinar, sinceramente, sobre él.


Esa lectura crítica y ajena es fundamental para saber cómo lo estás haciendo; para tener una idea clara y, sobre todo, sincera de qué rumbo lleva la obra. ¿Es interesante? ¿Está bien escrita? ¿Los personajes son creíbles? El autor no puede responder objetivamente a esas cuestiones, y tampoco pueden hacerlo familiares ni amigos. Sí pueden dar pistas, pero es injusto pedirles que te digan la verdad pura y dura. Ningún familiar o amigo que se precie te dirá que tu obra es una sandez que nadie leería ni regalada.

Ese trabajo corresponde tradicionalmente al editor y al corrector, pero si tu obra no ha sido premiada con el boleto ganador del sorteo "te publico" no lo harán para ti. Es más: la mayoría de las editoriales a las que envíes tu manuscrito no te dirán las verdaderas razones por las que no lo publican, limitándose a contestar que no les encaja en el catálogo o que en este momento no pueden incorporar títulos nuevos, "pero gracias por participar".

Por eso encontrar a profesionales dispuestos a criticar tu obra es como hallar un oasis en el desierto, y por eso siempre hay que leer sus observaciones, valorarlas y agradecerlas, independientemente de que sean buenas o malas. Porque, como mínimo, si tienes la mente abierta y la cabeza fuera del culo, aprenderás de ellas y la próxima vez lo harás mejor.

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