lunes, 12 de septiembre de 2011

"Super 8", superentretenida

El primer comentario que me salió al terminar la película fue: “la generación siguiente a la nuestra (los chavales que ahora tienen 10-12 años) ya tiene su ‘E.T. el extraterrestre”. Si en la entrada que escribí sobre la peli del Capitán América decía que me devolvió a la adolescencia, “Super 8” me ha devuelto a la infancia, cuando disfrutaba con “Los Goonies”, “Daryl", "El vuelo del navegante" y la mencionada “E.T.”

Yo creía que las pelis de ese estilo ya no existían; cosas como “Sólo en casa”, “Jumanji” o “Spy Kids” me parecían bodrios de una calidad muy por debajo de las que yo veía; es lo que tiene la edad. Sin embargo, “Super 8” me ha parecido una gozada apta para peques y para no tan peques. Ahora bien, esto podría ser porque la sombra de Steven Spielberg es alargada, y aunque no la dirige, sí la produce. Lo que quiero decir es que el supuesto director de la cinta, J. J. Abrams(que creció viendo las pelis del maestro), ha mimetizado tanto el estilo de Spielberg que los talluditos como yo salimos del cine con un ataque eufórico de nostalgia.

No es lo mismo...
...pero se parece
Tampoco quiero negarle su mérito a Abrams: copiar a un genio no es fácil, y el primer Spielberg lo era. Este tándem combina como nadie la aventura con el intimismo: la película enlaza sin saltos ni fisuras la secuencia gamberra con la sentimental, el plano general con el plano corto. Nunca se pierde (salvo quizá al final) explicando detalles secundario que a nadie interesan, ni en conflictos artificiales ni en explosiones de más. El ritmo es perfecto: una subida constante en la que se disfruta del paisaje, hasta llegar a la cima, donde te paras a contemplar, ya con calma y completamente, con el viaje concluido, el fantástico panorama que se intuía al principio.

El guión, igualmente firmado por Abrams, tampoco es muy original; no deja de ser una vuelta de tuerca de algo que ya nos contaron en 1982. Los diálogos resultan naturales, o al menos a los de mi quinta nos lo parecen. Téngase en cuenta que la época en que sucede la historia no es la actual; ¿y cuál es? Pues 1979, qué cosas… Los niños que la protagonizan podríamos ser yo y mis amiguetes, no mis hijos; otro motivo para calificar a la película de nostálgica. La pregunta es si Abrams lo ha hecho porque le resultaba más sencillo hacer el film recurriendo a su propia infancia como inspiración o porque así atraía a las butacas a los niños de hoy y a sus padres, los niños de entonces.

En cuanto a los actores, Joel Coutney (el niño protagonista) no le llega a la altura del betún a su contrapartida femenina, Elle Fanning que, tal y como ocurre dentro de la ficción, nos deja con la boca abierta. Las correspondientes figuras paternas, Kyle Chandler y Ron Eldard (que configuran un juego de espejos brillante, cada uno tocado por la tragedia, cada uno con su manera de afrontarla) cumplen muy dignamente. Y los chicos de la pandilla… aceptables, unos más y otros menos. El doblaje en Español no ayuda en esta ocasión, lo siento.

En el apartado técnico no hay objeción ninguna; los efectos corren a cargo de la que sigue siendo la mejor compañía del mundo, Light & Magic. La música está bien (Michael Giacchino, colaborador habitual de Abrams), aunque estoy seguro de que no se la encargaron a John Williams para que las semejanzas con la susodicha "E.T."ya no resultaran completamente sangrantes.

Y el final… Ay, el final. Una vez más veo la mano de Spielberg, dando ese toque de más que a veces tenían sus películas, ese momento ñoño, tan innecesario como efectista que buscaba la lágrima como el dedo que se mete en el ojo. Como si la película no hubiera sido lo bastante emocionante. Abrams comete el mismo error con una escena que pretende ser una metáfora de la aceptación de la pérdida, del pasar página, del seguir adelante. Me sobró totalmente y para mí no hay nada peor que joder el final de una historia maravillosa. Vamos, que yo hubiera metido la tijera en el montaje.

Aun así, es una cinta muy recomendable, muy bien contada, muy divertida y muy entrañable. Aunque stoy deseando que salga en DVD para confirmar mi comparación.

4 comentarios:

  1. A mi super8 me parece un quiero y no puedo. Un intento de aproximarse al espíritu de películas ochenteras del estilo ET o los Goonies, pero se queda en eso, en un intento.
    La historia está manida hasta más no poder y los personajes de los niños son arquetípicos hasta la nausea: el gordo listillo, el pequeñajo cabroncete, el prota que acaba de sufrir una desgracia y la chica guapa.
    Entretenida es, pero desde luego, cualquier comparación con las ya mencionadas ET, los Goonies o Cuenta Conmigo, por ejemplo, es un auténtico insulto.

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  2. Arrás. Y yo pensando que mis críticas eran duras...

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  3. Una pelicula como las de los 80, la verdad es que me parecio fantastico el trabajo del guion, y el papel de los niños.
    A mi me gusto mucho, hace sentir el cine desde dentro y la ilusion por el mismo, mezclado con la ciencia ficcion.

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  4. Me gustó mucho hasta el lacrimógeno (y forzadísimo) final. Seguro que de crío me habría gustado aún más, pero como crío de los de entonces, de hace casi 30 años...

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