viernes, 21 de octubre de 2011

¿Qué es el cliffhanger y cómo se hace?

La traducción que más me gusta de cliffhanger es "al borde del precipicio", y precisamente por eso se ha bautizado con este término al recurso narrativo mediante el que se procura mantener el interés del oyente, lector o espectador hasta la siguiente entrega de la obra. Para ello se sirve de una situación de suspense o de una revelación importante para los personajes o la trama, de modo que habrá que seguir la historia para descubrir cómo se resolverá o qué consecuencias tendrá lo revelado. Dicho en plata: es lo que hace que a las tres de la mañana sigas leyendo esa novela o viendo esa serie de televisión que te tiene enganchad@ hasta las trancas.

¿Se caerá o no?

De novedoso tiene poco, así que no creas que esto lo inventaron los de "24" o "Perdidos". Como antecedente plenamente documentado se me ocurre "Las mil y una noches", que podría ser del siglo X (o anterior), donde la reina Sherezade va aplazando su ejecución por orden de su reciente esposo gracias a las historias inconclusas que le relata noche tras noche. Así, Sherezade comienza una nueva cada vez, pero dejando el final para la siguiente, de forma que el rey, intrigado, decide dejarla vivir para poder satisfacer su curiosidad.

En la literatura hay muchos más ejemplos de este recurso, como en "El Quijote", pero cuando realmente empiezan a proliferar es en el siglo XIX, gracias a la publicación de novelas seriadas, llamadas folletines. Estos folletines eran un recurso más para aumentar las ventas de periódicos, que pretendían enganchar al lector poniéndole los dientes largos para que siguiera comprando. Ya he comentado algo de esto en otra entrada, poniendo a Alejandro Dumas como ejemplo. Muchas de las aventuras de sus mosqueteros empezaban y concluían en entregas diferentes, igual que hacía Sherezade. Acontece una peligrosa emboscada-se resuelve en el siguiente número; un mosquetero declara su amor-le corresponden (o no) en la entrega posterior; D'Artagnan comienza un duelo-lo acaba en el periódico del día después.

Años después la radio se apropió de este recurso para los radiodramas, que al final del episodio planteaban una situación mortal para el héroe de turno, pero el oyente no sabía si terminaba bien o mal hasta el siguiente capítulo. "¿Sobrevivirá Dick Tracy al foso de los cocodrilos? ¡No se pierda el próximo episodio en este mismo canal de su emisora!"

También se empleó en el cine, sobre todo en el mudo, de donde podría provenir el término, aunque también podría tener su origen en la escena de una novela seriada de Thomas Hardy en la que uno de los protagonistas se quedaba colgando de un precipicio. Pero el medio que más ha abusado de este recurso en menos tiempo ha sido la tele. Desde "Enredo" hasta "Dallas", pasando por "Galáctica" y "The Walking dead", infinidad de series han recurrido al cliffhanger para mantener fieles a los espectadores. Nada como plantear una boda, una posible muerte o un secreto inesperado para lograr que la audiencia no quiera perderse la siguiente temporada.

Ahora bien, para que el recurso funcione debe emplearse con moderación y cuando la trama lo exija, porque si no se corre el peligro de agotar la paciencia del personal o de olvidarse de resolver situaciones que acaban quedándose colgadas ellas mismas en el limbo de lo desconocido. Es más: si página tras página o episodio tras episodio se plantean misterios, es muy probable que unos se mezclen con otros y provoquen incoherencias que perjudiquen la suspensión de incredulidad del conjunto. Es habitual que ocurra en la televisión, ya que entre una temporada y otra suele pasar bastante tiempo, e incluso que cambien los guionistas, y registrar todos los cliffhangers es algo que no siempre se hace.

Yo confieso que es un recurso que me gusta mucho, y me gusta usarlo. En mis novelas hay unos cuantos porque pueden ser muy efectistas y son fáciles de plantear. Las novelas de misterio no son sino un cliffhanger que se va resolviendo a lo largo de toda la obra: ¿quién asesinó a Samuel Ratchett? ¿Qué ha sido de Harriet, la sobrina de Henrik Vanger? ¿Por qué mataron a Jacques Saunière?

Saber si está bien hecho es muy sencillo: si sigues leyendo es que funciona. En cuanto a cómo lograrlo... lo revelaré en la próxima entrada.

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