martes, 29 de noviembre de 2011

Radiografía del ebook en España

La semana pasada estuve en el FICOD (Feria Internacional de Contenidos Digitales) y asistí a una ponencia del instituto de investigación de mercado GFK en la que exponían los resultados de su estudio sobre el ebook en nuestro país. Si me lees habitualmente sabrás que soy un defensor de este formato, lo que no significa que desprecie el libro tradicional; sólo digo que es una gran alternativa.

El caso es que atendiendo a las conclusiones del estudio, parece que predico en el desierto. Y lo confirmo con algunas cifras: el peso del ebook en el mercado editorial español es de sólo el 0'2%; apenas hay 8.000 referencias (títulos) de ebooks (sin tener en cuenta las autopublicadas); la tasa de penetración de ereaders y tablets entre los internautas es del 4'4% (se han vendido 440.000 de los primeros y 620.000 de los segundos); en España se han vendido este año 190.000 ebooks.

Sí, esta es la radiografía de un ereader, ¿qué pasa?

El presente del libro digital en España es desolador, lo que contrasta con la reciente noticia de que el consumo de contenidos digitales este año ha superado por primera vez el de analógicos. Pero claro, las pelis, las series, los programas y los videojuegos no son literatura. Quizá el problema no sean los ebooks, sino lo poco que se lee en general. Tema para otro día.

El caso es que GFK también dio otros datos que podrían explicar el panorama. El precio medio del ebook en España es de diezeuros (de nuevo sin tener en cuenta los autopublicados), y el precio medio de un bestseller en ebook es de catorce. Así las cosas, ¿quien en su sano juicio va a comprar la novela de su autor favorito en algo que no puede ni tocar, ni oler, ni lamer cuando puede comprarla en un objeto que poner bajo la almohada por solo unos pocos euros más? Yo no, ya lo digo. ¿Y entonces, qué hace la gente que ha comprado ereader? Piratear. Es así de jodido, y así me lo confirma otro dato del estudio: se venden más ereaders que ebooks. Es como si se vendieran más consolas que videojuegos, o más teles que películas. Creo que esto sólo puede pasar cuando el contenido se obtiene sin necesidad de comprarlo. Otro dato que apoya esta teoría: el libro más vendido en formato ebook este 2011 ha sido (o está siendo) "El libro sin nombre", con 1.700 unidades. El año anterior "El tiempo entre costuras" vendió más de un millón de ejemplares en papel. Las comparaciones son odiosas.

¿Y entonces qué? ¿Hay que comprarse un ereader? ¿No? ¿Cuál? ¿Me va a servir el año que viene, o pasará como con el Betamax? La propia gente de GFK reconocía que no puede hacerse una extrapolación del mercado para el año que viene porque los cambios en este sector son rapidísimos. Varias editoriales ya han lanzado sellos exclusivamente para ebooks, Amazon venderá libros digitales dentro de nada, la lectura online empieza a ser una posibilidad real... Los datos de hoy no sirven para mañana, aunque sí estiman que se doblará el número de dispositivos para el 2012.

Mi opinión es que el ebook ha venido para quedarse, y que cuando sus precios sean más atractivos (ya hay movimientos en este sentido) compensará comprar un ereader. Ahora mismo no, ni siquiera con el contenido pirata (suelen ser archivos PDF de difícil lectura en pantalla por la dificultad que ofrecen a la manipulación). Pero yo creo que estas Navidades pueden marcar el punto de inflexión. Ya veremos.

4 comentarios:

  1. Pues aquí he llegado desde el face a ver la entrada del lector.
    Llevo un año con lector, tengo un gestor de bibliotecas donde voy marcando los libros, portada, autor... y afirmo que los libros en papel huelen a pegamento y eso, papel. Pero los sigo comprando.
    El lector se va imponiendo en la medida que baja el precio como formato y el libro en papel lo sube, ya son muchos los que se juntan para hacer el regalo y, mientras no se libere el precio del papel.. seguirán aumentando sus adeptos.
    Un saludo

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  2. No me cabe duda de que el ebook y su correspondiente lector ganarán adeptos en cuanto los obstáculos artificiales vayan desapareciendo. Eso no implica renunciar al libro tradicional, aunque quizá acabe reservándose para temas muy específicos, como libros de ilustraciones, fotografía... Está claro que los que tenemos ereader apreciamos pronto sus ventajas.
    Un saludo y bienvenid@.

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  3. Buenas, aparte del hecho concreto de leer el libro, en el formato que sea, disfruto con el objeto físico como tal, por eso a pesar de la llegada de los ebooks, sigo prefiriendo la compra del mismo en papel. Disfruto viendo las estanterías llenas de libros, con sus encuadernaciones, las colecciones de aspecto homogéneo, el poder cogerlo entre las manos y quedarme dormido leyéndolo sin arriesgarme a que se me caiga de las manos contra el suelo y se me rompa el cristal del lector...

    Lo mismo es mera nostalgia, pero para mí es algo que forma parte de la literatura: el libro físico.

    Sé que el ebook ha llegado para quedarse y que poco a poco irá dejando al libro de papel como algo para "exquisitos", pero la verdad es que mientras tenga la opción de tener un libro en papel, por el momento, lo prefiero, lo disfruto más.

    Saludos

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    1. Hola, Vlado. Yo disfruto muchísimo con el libro de toda la vida. Todavía soy de una generación acostumbrada a tocar las cosas, la realidad. Pero creo que es innegable que el ebook presenta muchas ventajas; no me parece que uno y otro sean excluyentes.

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