lunes, 13 de febrero de 2012

"La trilogía de Nueva York", el laberinto de Auster

Tras un tardío descubrimiento de Paul Auster a través de su sencilla y natural "Brooklyn Follies", me propuse leer más cosas de este autor que ya es un clásico, y me decanté por la obra que, según la crítica, le catapultó a la cima de la literatura yanqui y mundial, "La trilogía de Nueva York". Me hice con la séptima edición a manos de la editorial Anagrama, en su Colección Compactos, de 335 páginas traducidas por Maribel De Juan con algún pequeño error.


Esta obra se divide en tres novelas cortas, "Ciudad de cristal", "Fantasmas" y "La habitación cerrada", unidas entre sí por el hilo conductor de la confusión de identidades y la ficción disfrazada de realidad, disfrazada de ficción. ¿Extraño, verdad? Esa fue la primera sensación que me produjo su lectura, con sus protagonistas a salvo en sus microuniversos, familiares y monótonos, hasta que las letras los penetran, los envenenan y los transforman.

Auster hace gala del estilo sencillo que caracteriza "Brooklyn Follies" (y toda su obra, según creo), imprescindible también para que las tramas, que se entrecruzan como en un ovillo de lana, no acaben con la paciencia del lector. Sin embargo, las reflexiones y las anécdotas literarias son prolijas (maravillosa la teoría de la autoría de "El Quijote"), liando aún más la madeja. Si a eso añadimos sus detalladas descripciones de Nueva York, leer la obra acaba siendo como recorrer el laberinto de la mano del minotauro. Confieso mis dificultades para continuar en varios momentos, unas veces por aburrimiento, otras por hallarme perdido, pero animado siempre por la esperanza de un final sorprendente, como el de un cuento.

Ese final llega con la última pieza, "La habitación cerrada", de una profundidad psicológica rayana con la clarividencia por la precisión con la que Auster se mete en su propia cabeza, quizá el objetivo final de toda la novela. Su brillantez a la hora de contar cómo puede alguien llegar a vivir la vida de otro es pasmosa y hasta espeluznante, y hubo pasajes en los que creí estar leyendo un relato de Poe, uno de misterio donde el ratón persigue al gato, hasta darse cuenta de que siempre ha sido él el perseguido. Como he comentado, la obra es difícil, pero esa última y magistral "Habitación cerrada" merece el esfuerzo de llegar hasta ella y traspasar su umbral. Aunque quizá nunca logres salir.

Trama: ****
Emotividad: ****
Lenguaje: ***

5 comentarios:

  1. Auster es una maestro. Es un escritor tremendo. Tiene una especie de biografía que se llama: A salto de mata 

    Donde cuenta sus inicios como escritor y es fascinante. Tiene un poder en sus palabras. Soy un fan a muerte.

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  2. A este paso yo también lo seré. Por cierto, el 23 viene a Madrid, al Forum FNAC de Castellana, por si te interesa, Afiliado.

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  3. Gracia Ivan por el aviso, voy a verlo seguro.

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  4. Bueno, entonces con tal reseña voy a poner el libro en mi lista de deseos.

    Un abrazo.

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  5. Espero que te guste, Vasalisa, aunque hacia la mitad se hace un poco... denso.
    Un saludo.

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