jueves, 9 de febrero de 2012

Sherlock, Sherlock, y Sherlock. ¡Ah, y House!

Pues parece que este año 2012 no va a ser el año de Drácula (se cumple un siglo de la muerte de Stoker), sino el de Sherlock Holmes. Curiosamente, los creadores de ambas criaturas se conocían (y eran parientes lejanos) y ambos han pasado a la historia de la literatura gracias a ellas.


En estos momentos hay hasta tres opciones (aparte de la literaria) para disfrutar del genial Sherlock Holmes: la serie de televisión de la BBC, la película dirigida por Guy Ritchie y la también televisiva House. Sobre la primera ya escribí una entrada bastante detallada, pero la segunda temporada que están retransmitiendo me está gustando aún más. Un primer episodio algo farragoso que mejora minuto a minuto hasta un fantástico final y un segundo muy logrado han hecho que me maraville el trabajo de adaptación que han hecho los ingleses. La serie se disfruta (Cumberbatch y y Freeman están geniales), pero se disfruta todavía más si se ha leído la obra original (buenísimo el gag del gorro que el Sherlock de Doyle nunca llevó). Muy recomendable.


La segunda adaptación en pantalla (grande esta vez) es el Sherlock de la película "Juego de sombras", segunda parte del éxito que ya huele a trilogía. Paradójicamente, esta versión del personaje, en su época correspondiente, está más alejada del auténtico que la serie antes referida. No es sólo por el considerable peso que tiene la acción física en la película (imprescindible en todo blockbuster que se precie), sino por ese carácter gamberro de niño malo que imprime Robert Downey Jr. a todos sus personajes (será que él es así). Sin embargo, me lo pasé muy bien en el cine, y aquel truco de la cámara lenta con Holmes anticipando los movimientos del rival tiene su plena justificación en una de las últimas escenas de la película (en las mismísimas cataratas Reichenbach), que me pareció fantástica y sorprendente (y la enlazo aquí como spoiler). Me pareció mejor que la primera, y también creo que, curiosamente, seguramente por lo anterior, disfrutarán más de la peli quienes no estén familiarizados con la obra literaria de Doyle.


Y llego a una tercera adaptación de gran éxito, la más longeva de las que comento: el doctor House, que no Holmes, acompañado de su fiel Wilson, que no Watson. Es posible que con este médico misógino (como Sherlock), drogadicto (como Sherlock), arrogante (como Sherlock) y cojo, los yanquis hayan conseguido revisar el personaje con éxito y hacerlo pasar por uno diferente, suyo. Pero tiene gracia que a pesar del empeño del productor de la serie, Bryan Singer, en no contratar a un actor inglés para "su" criatura, fuera el británico Hugh Laurie quien se llevó el papel gracias a su imitación (y supongo que a más cosas) del acento yanqui. A mí la serie me parece brillante, con diálogos que a veces me hacen plantearme si seré tonto del bote, porque no consigo captar toda la información que contienen (me pasaba también con diálogos de "El ala oeste de la Casa Blanca"), lo cual no deja de ser un acierto, ya que la mente Sherlock Holmes tiene que hacernos parecer hormigas. Es cierto que la estructura de los episodios se repite, y casi resultan más interesantes las relaciones entre los personajes y la propia historia de House que los casos médicos, pero ahí sigue la serie. ¿Para cuándo el Moriarty de House? ¿Tendrá lugar el final cerca de una fuente de agua?

En fin, lo bueno de los clásicos es que valen para cualquier época y así, de un personaje único han sacado tres versiones diferentes (o más). ¿No pasó lo mismo con Dios?

8 comentarios:

  1. Te digo la verdad me aburri y me fui a la cama con el capitulo sobre el Perro de Baskerville. Lo mejor el gag sobre el gorro. Y los actores muy buenos. Las tramas alargadas a la fuerza como chicle sin sabor.

    A House le pasa igual, cada vez más parece un culebron que una serie sobre "casos" de todas maneras esta es la ultima temporada.

    Buen blog,

    ResponderEliminar
  2. Gracias, es verdad que los capítulos son largos. Si a eso añadimos que están hechos por la BBC... digamos que muy dinámicos no son.
    House flojea desde hace tiempo, supongo que la fórmula está agotada y hacen bien en terminar ya. ¿Morirá el personaje?

    ResponderEliminar
  3. Supongo que les encantaria matarlo.Deus ex machina para siempre. El problema es la estructura abierta de las series, si se supiera como van a terminar desde el principio... creo que los guinistas hacen lo que pueden con lo que tienen. Estamos ganando dinero-dice el productor- a seguir con el cuento.

    Pero creo que hay ganas de hacer cosas de más calidad. En la tele de españa nunca veremos una producción estili Sherlock... no apreciamos suficiente nuestra literatura popular...
    Saludos

    ResponderEliminar
  4. Hombre, aquí hicieron de El Quijote, que yo recuerde. Y la de Pepe Carvalho. Seguro que hay más, pero no me acuerdo. Otra cosa es que nos gusten cómo están hechas.

    ResponderEliminar
  5. Muy buenas recomendaciones sobre series y películas de Sherlock Holmes, vi la última de Guy Ritchie y me gustó bastante, pero si de películas de Sherlock se trata, me quedo con la de Billy Wilder: Private Life of Sherlock Holmes.

    ResponderEliminar
  6. Uf, no me gustó nada, y mira que suelen gustarme las pelis de Wilder. Pero no me gustó su adaptación del detective.

    ResponderEliminar
  7. saben ustedes de la pelicula sherlock holmes k clase de pajaro sale cuando van a matar a alguien?

    ResponderEliminar
  8. Elemental, querido anónimo: uno de mal agüero.

    ResponderEliminar