sábado, 24 de marzo de 2012

"Luces rojas", ojalá hubiera más

Pues sí, me encantaría que las pantallas de cine se llenaran de luces de estas, de las que entretienen, despistan, divierten y sorprenden (siempre que no hayas visto el tráiler). Tal y como yo lo veo, el título de la última cinta de Rodrigo Cortés le viene como anillo al dedo, y no sigo con el comentario para no destripar nada.


Tengo que quitarme el sombrero ante este director, guionista y montador, que no es precisamente novato, pero sí bastante joven, porque aparte de agradecerle el tipo de historia que ha contado (lejos de guerras civiles y comedias más o menos esperpénticas), tengo que agradecerle el ritmo con que lo ha hecho. Es verdad que en Estados Unidos se ruedan auténticas porquerías, incluyendo muchos blockbusters absurdos con un nivel cinematográfico parejo al de "Sálvame". Pero voy a tirarme a la piscina al afirmar que ningún otro país domina el ritmo de una película como yanquilandia. Ni el prometedor (lleva años siéndolo) cine chino, ni el iraní, ni el francés, ni el español, ni ningún otro. Casi cualquier basura hollywoodiense demuestra un gran conocimiento  de la velocidad, de las pausas y de los acelerones, así como de su correspondiente puesta en práctica. Yo supongo que Rodrigo Cortés ha visto muchísimo cine yanqui, y que también sea el montador me lo corrobora y me confirma que es un director como la copa de un pino, porque para mí ambas actividades están íntimamente unidas.

Si además de esto te rodeas de un elenco de actores de traca, es difícil (e injusto) que la peli no triunfe. Sigourney Weaver está absolutamente genial, y me alegro muchísimo de que alguien la haya recuperado, cuando parece que las actrices femeninas desaparecen de escena a partir de los 35, a no ser que se llamen Meryl Streep. Mi querida Ripley se basta y se sobra en un plano medio, en un plano corto, en un diálogo o en lo que quiera. Compadezco al pobre Cillian Murphy, el prota, que estando correcto (pelín pasado para mi gusto) desaparece de la pantalla cuando la comparte con esta señora. Creo sinceramente que, como buena alien, también se comería al gran Robert de Niro, pero no hay ocasión de comprobarlo. Él cumple con el papel muy adecuadamente, y consigue hacerse sentir hasta cuando no sale. La presencia es lo que tiene.

Los aspectos técnicos están perfectos: sonido, efectos, vestuarios... Nada que objetar. No tengo ni idea del presupuesto que han manejado, pero creo que lo han aprovechado perfectamente. Tampoco sé si ha habido subvenciones de por medio, la verdad, pero ese es otro tema.

La única pega que lo pondría a estas "Luces rojas" es el final, y no porque sea flojo o decepcionante, sino porque me hubiera gustado que Cortés lo contara de una forma más sutil, más elegante. Recurre al mismo recurso que la peli más tramposa (y sorprendente) que recuerdo de los últimos tiempos, y creo que debería haberla superado en eso. "Luces rojas" bebe directamente de ella, y ese final no hace más que confirmarlo. Aparte de eso, chapeau!

2 comentarios:

  1. Buenisimo, lo que pasa es que viendo el trailer, no dan muchas ganas de ir a verla.

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  2. Yo creo que el problema del tráiler es el de casi todos: cuentan demasiado. Por eso el enlace que he puesto es el del teaser, que fue lo que yo vi. Lo de ir a ver una peli sin tener claro de qué va es fantástico.

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