miércoles, 4 de abril de 2012

Rowling contra Amazon. ¿Va de farol?

El año pasado la best seller J. K. Rowling anunciaba que iba a poner en marcha el sitio web de su famosísima creación, Harry Potter, donde podrían comprarse los títulos protagonizados por él en versión digital. Es más: iba a ser el único sitio donde podría hacerse, además de ser una especie de foro y web de lectura donde los aficionados se reunirían para chatear de su mago favorito, un café virtual donde "juntarse" y compartir ideas, comentarios...

"Mira, Amazon, con esto te voy a dar en toda la boca."

Hace unos días empezó a funcionar la vertiente comercial y, de momento, la autora ha cumplido lo que dijo: sus novelas en ebook sólo pueden comprarse ahí; nada de librerías online, nada de Amazon, nada de otros canales de venta. Sólo en Pottermore puede comprarse Harry Potter literario-digital. Ahora bien: quien vaya a Amazon (o a Barnes & Noble, la grandísima librería yanqui) pidiendo las aventuras del joven mago será redireccionado a Pottermore a cambio de una comisión, de modo que ambos canales de venta sacan tajada (pequeña) de la operación, aunque siempre puede un@ acudir directamente a Pottermore para que los otros dos no se lleven ni un céntimo.

Rowling y su editorial, Bloomsbury, han sido las primeras en hacer algo que ya comenté en su día: que el autor best-seller, harto de ver cómo otros obtienen más ingresos que él por la venta de sus libros, optaría por aprovecharse de las ventajas que ofrece Internet y el ebook para prescindir de distribuidores e intermediarios y vender directamente al público. En el caso del libro tradicional, montar y mantener una cadena de distribución es muy costoso en dinero y otros recursos; pero no lo es tanto cuando hablamos de libros electrónicos. Se requiere una gran inversión inicial, pero una vez hecha, el mantenimiento es relativamente barato y sencillo. Y aquí viene la pregunta del millón: ¿compensa?

Es de suponer que si Rowling y Bloomsbury han decidido pasar de canales de venta es porque sí, compensa. Creen que lo invertido en su plataforma Pottermore no superará lo que perderían (o no ganarían) por dejar que Amazon, Barnes & Noble y cualesquiera otras librerías virtuales vendieran las obras. Por lo que sé, en el caso del libro tradicional, las distribuidoras cobran por su labor entre un 40 y un 50% del PVP de cada libro que se vende; es mucha pasta. En el pastel que supone el ebook el porcentaje será menor, ¿pero cuánto? Sólo las editoriales (y los autores) saben qué porción ceden a las distribuidoras tras arduas negociaciones, porque no es lo mismo negociar con una librería importante que hacerlo con Amazon. Al menos en Estados Unidos, pero creo que aquí pasará lo mismo, si no está pasando ya. Amazon es un gran escaparate, ¿cómo no estar en él, cueste lo que cueste?

Pero, claro, ¿qué pasa cuando quien negocia no es un escritor que vende unos pocos cientos (o unos pocos miles), sino uno que vende millones? ¿Quién tiene la sartén por el mango? ¿Puede permitirse Amazon no tener a Rowling, o a Meyer, o a Follet? Estoy seguro de que en estos casos ambas partes podrían llegar a un acuerdo satisfactorio con sólo poner un poco de voluntad, ¿pero y si no la hay? ¿Y si un@ se planta y decide que no comparte porque es tan aclamad@ que no necesita de intermediarios, de más escaparates que el suyo propio, que ya no es un escritor sino una marca en sí mismo?

Pero no podemos obviar que la misión de una editorial no es vender al público, y la de un escritor tampoco (al menos tradicionalmente); ¿van a hacerlo mejor que el canal correspondiente? ¿De verdad estará el público dispuesto a comprarle a un solo camello? Pongamos que alguien tiene curiosidad por leer un ebook de Rowling y va a su librería online favorita, que es La Casa del Libro o El Corte Inglés. Allí no están, pero ve otro título que le llama la atención y lo compra. Su dinero y su tiempo ese mes (o esa semana) ya no va a las arcas de Rowling y Bloomsbury porque estas no han querido que La Casa del Libro ni el Corte Ingles se lleven su parte del pastel Potter, así que han perdido dinero por esa venta no hecha y por lo gastado en Pottermore, ¿les compensará? ¿No hubiera sido mucho más fácil negociar agresivamente hasta conseguir un acuerdo aceptable con los distribuidores para estar presentes en el mayor número posible de sitios?

Yo creo que sí, entonces, ¿a qué tanto esfuerzo y tanta inversión en Pottermore? ¿A qué meterse en un negocio que no es el tuyo? ¿Sólo por avaricia? Algun@ dirá, con razón, que quieren librarse de intermediarios aprovechando la oportunidad que brinda la tecnología. ¿Pero y si sólo pretenden mostrar que pueden hacerlo? ¿Y si sólo es una amenaza de la editorial sirviéndose de su mayor baza, su best seller? "Amazon, esto es lo que puedo hacer si me aprietas las tuercas con los porcentajes de la tarta que quieres. Si me aprietas mucho haré un Pottermore con cada autor potente que tenga. Es más: o aprendes cuál es tu sitio, o todas las editoriales con un as entre sus filas harán lo mismo." Creo que es una posibilidad.

Lo malo de esto es que no nos enteraremos de lo que ocurra. Los jugadores de este juego saben que tienen que esconder bien sus cartas para que nadie descubra el chiringuito. Por ejemplo, Pottermore dará las cifras de venta que le dé la gana para copar titulares espectaculares en medios generalistas y especializados, y Amazon y nosotros nos los creeremos, o no. ¿Quién podría descubrir si son auténticas? De todas formas, habrá que estar al loro los próximos meses, para ver qué hacen los demás jugadores de la mesa; para ver quién gana la partida: autor, editorial o distribuidor. ¿Y el lector? 

Buscando fichas para comprar ebooks.

4 comentarios:

  1. Yo le compraría. Yo compro el libro por el autor no por la editorial. No me importa si consigo de carambola a un precio exorbitantemente equivocado y bajísimo en un solo tomo la biografía de Lorca de Ian Gibson en una casa de ramos generales o los poemas de amor de Rumi en una estantería del Walmart. He llegado a conseguir los poemas de Maiacovsky en un hipermercado de pueblo. Todo eso me ha pasado por mi bendita manía de ir directo a la estanteria de los libros sin importar si fui a comprar un vino blanco o un kilo de papas. Dicen que las mejores cosas suceden cuando no te las esperas o bien sigo haciendo caso de mi bienamado Heráclito: "Espera lo inesperado".

    Como decía, no me importa comprar donde sea el libro que me roba el sueño porque me falta y no está en mis cajones esperando el turno a que le meta el diente. Pero también me gustaría que los escritores reciban una paga justa y acorde a los libros que venden en verdad.


    Te mando un beso.

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  2. Está claro que Rowling puede hacer eso porque su obra es archiconocida y vas a buscarla, ¿pero qué pasará dentro de 10 años? ¿Potter seguirá siendo famoso? Porque si no, nadie lo encontrará (por no estar en Amazon ni en otras).
    Gracias y otro beso.

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  3. La verdad es que es una estrategia algo arriesgada. Pienso que Rowling, a día de hoy, se puede permitir hacer este tipo de cambios, que por otra parte me parecen una evolución natural y lógica. Al igual que muchos músicos dejan sus discográficas y se autoproducen para vender/hacer lo que realmente quieren, ¿por qué un escritor debe ir de la mano de una editorial y pasar por las axigencias de las distribuidoras? Está claro que no estar en las librerías, hoy en día, es algo "extraño". Pero ¿Quién sabe? Igual el resto de autores se animan y esto se convierte en algo normal. Anne Rice ya comentó, en su blog, los beneficios de autopublicarse y el formato digital.
    Está demostrado que el consumidor busca el libro por el autor/novela, y la conseguirá allá donde la vendan, sea internet o librería.
    Personalmente pienso que las librerías deberían de hacer algo para sobrevivir a esta era digital, y no me refiero a ofrecer su versión web de ella. Mejores precios, ofertas, promociones, no puede costar lo mismo un libro de hace 10años que uno de novedad.

    Veremos como evoluciona la cosa.
    Saludos!
    Por cierto, me han llamado la atención tus libros, me encantan los vampiros. Voy a echárles un ojo. Te sigo!

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  4. Gracias, Josep, por el comentario y por tu interés. Yo veo el tema como tú, ahora bien, creo que sólo los best sellers pueden optar por esta fórmula. Los autores medianos y pequeños, sin el apoyo de una editorial y una buena distribución...

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