miércoles, 11 de julio de 2012

"Odessa", a la veraniega caza del nazi

Si las bicicletas son para el verano, como bien podrían atestiguar los chicos de “Verano azul”, las novelas sencillas todavía más. Con el cerebro aletargado por la canícula y el sonsonete apocalíptico de los telediarios, nada mejor que una lectura facilona para mantenerlo mínimamente despierto, pero sin forzar. Fue lo que me encontré al abrir Odessa, del escritor Frederick Forsyth. Tal y como este explica en el prólogo, el título de la novela no responde al de ninguna ciudad, sino a las siglas de una siniestra organización integrada por miembros de la SS que escaparon de la justicia tras finalizar la II Guerra Mundial. Buen tema para una historia policiaca, aunque protagonizada por un periodista, muy bien condimentada con datos reales. El resultado es una fusión de realidad y ficción que se inclina mucho más hacia el entretenimiento que al historicismo o al periodismo, al contrario que novelas como A sangre fría.



La trama es relativamente sencilla, a pesar de la abundancia de digresiones y descripciones técnicas, aunque no tanto como la prosa utilizada, a un paso de resultar simple. Forsyth es conocido por otras obras policiacas, como Chacal o El cuarto protocolo, y creo que es precisamente la sencillez del lenguaje y la ausencia de todo lirismo (y cinismo) lo que le diferencia de autores como Le Carré. Nada de metáforas ni de imágenes complejas; solo acción y hechos, como en una narración periodística. Supongo que no es casualidad que Forsyth ejerciera de reportero durante varios años.


La historia me ha parecido fascinante, a pesar de que a estas alturas, lejos de su fecha de publicación original (1972) los nazis y el Holocausto ya estén muy trillados. No voy a entrar en si se ha machacado demasiado el asunto ni en los motivos. Soy de los que creen sinceramente que hay que conocer los errores pasados para evitar repetirlos, a pesar de que al ser el hombre el único animal que se golpea dos veces con la misma piedra (dos, dice el cachondo que inventó la frase) no hay muchas garantías al respecto. Los hechos recogidos en el diario que desencadena la acción de la novela son escalofriantes, y leer cómo pudieron tener lugar, ayuda, como mínimo, a estar en guardia. La obediencia por la obediencia y callarse ante quien grita más no son actitudes virtuosas, ni siquiera recomendables, pero nunca produjo consecuencias tan desastrosas como en la Alemania de Hitler. Me parece educativo recordarlo de vez en cuando, y Forsyth contribuye a ello con Odessa, al tiempo que constata que las buenas causas no suelen bastar para que un hombre se juegue la vida.


No voy a contar más para no destripar la novela, y no recomiendo leer resúmenes por ahí porque no todo el mundo es tan respetuoso como yo. Odessa son poco más de 300 páginas (¿por qué ya nadie escribe tan poco y tan bien?) que se devoran tan rápidamente como el Jaguar del protagonista devora kilómetros de asfalto. Feliz lectura y feliz verano.

Lenguaje: **
Emotividad: ***
Trama: ****

2 comentarios:

  1. Hola Iván. Yo leí la novela hace varios años, y me dejó buen sabor de boca. Incluso la película basada en la misma que, aunque no mata, sigue bastante fielmente la línea del libro, en tanto uno ignore algunos detalles como, por ejemplo, el del coche que mencionas, que en el film es sustituído, si no recuerdo mal. por un Mercedes descapotable que conduce el incombustible John Voight. En su día me impresionó especialmente lo relatado en el diario que menciona Forsyth; no sucedió lo mismo con, por ejemplo, la adaptación cinematográfica de Chacal, también del mismo autor -me refiero a la nueva, protagonizada por Bruce Willis- que, en realidad, para mí deja mucho que desear y, por supuesto, introduce cambios muy significativos en relación al libro. Me gustó mucho más la primera, que también se adapta bastante bien a mi entender.
    Saludos!!!

    ResponderEliminar
  2. Pues la peli de Odessa no la he visto, pero las de Chacal sí, y me quedo con la primera, desde luego. Ese rifle camuflado en las muletas es impagable...

    ResponderEliminar