domingo, 11 de noviembre de 2012

¡Y van dos!

Pues sí, hoy día 11 de noviembre este blog cumple dos añitos, y de acuerdo con su normal desarrollo, ya habla y camina solito. Es verdad que no siempre pronuncia las palabras correctas y que tropieza de cuando en cuando con todo tipo de paredes pero, como es cabezota, insiste en volver a levantarse y seguir pa'lante.


Entre esos tropezones yo destacaría su desesperante sistema de comentarios, que funciona o no según el navegador y la pericia y paciencia de su timonel, y mi negativa a escribir entradas más breves y más adecuadas al medio y a los apresurados tiempos que corren hoy más que nunca. Soy consciente de que encontrarse con uno de mis "chorizos" en pantalla anima poco a su lectura, pero yo vengo de la prensa, y estoy acostumbrado a los textos largos, aquellos que van más allá del titular y que procuran información.

Con esto no quiero decir que todo lo que se escriba debe tener una densidad y profundidad digna de un agujero negro; yo disfruto un chascarrillo y un teletipo tanto como cualquiera, pero nunca he sido de los que prefieren los fogonazos y el ruido sobre la reflexión y el conocimiento. Los textos de hoy de muchos blogs y microblogs (sí, twitter, me refiero a ti), son una especie de comida rápida intelectual que satisface rápidamente, pero que nunca se recuerda demasiado tiempo. Y no solo se engulle con rapidez, también con facilidad: el cerebro apenas necesita trabajar para digerir lo que se nos cuenta.

Por contra, aquello que requiere algo de esfuerzo suelde dejar una huella más duradera, precisamente porque nos obliga a poner algo de nuestra parte, a trabajar un poco. Y así, al abandonar los lugares comunes, el terreno mil veces recorrido, nuestros sentidos y nuestro cerebro tienen que trabajar, comprender y reflexionar. Igual que un músculo, solo forzándolo un poco se pondrá a tono y crecerá.

Habrá quien no quiera crecer, quien prefiera quedarse cómodamente en sus dominios, quien no quiera a arriesgarse a pensar en cosas nuevas o ver nuevos puntos de vista por miedo a darse cuenta de que quizá tenga que cambiar de opinión sobre algo. Supongo que hay que respetar esa opción, y si es la tuya es probable que este blog te parezca un coñazo insufrible.

Pero si eres de l@s que prefieren invertir su tiempo en alimentar los pájaros que anidan en tu cabeza, espero que disfrutaras de los dos años de este blog, y que sigas haciéndolo en los que están por cumplirse.

2 comentarios:

  1. Hola Iván. ¿Qué decir al respecto... ? ¡Mi más sincera enhorabuena por esos dos añazos! Espero de todo corazón que este maravilloso blog cumpla muchos más; por supuesto, con esos textos con la longitud de un "chorizo" que mencionas. Pueden ser largos, es cierto, pero constituyen un alimento mucho más sustancioso que 120 o 130 caracteres abreviados y escritos de manera apresurada.
    Enhorabuena amigo; lamento no haber podido asistir en Barcelona a tu ponencia sobre los vampiros en la Literatura pero, desgraciadamente en los días que corren, no siempre podemos atender a todo cuanto consideramos importante. Y esto para mí lo era.
    Un abrazo, Iván.

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  2. Gracias, Jordi. Con esta felicitación te quito la cruz por no haber asistido ;)

    Abrazos

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