domingo, 20 de enero de 2013

"El peregrino secreto" o breve resumen de una vida de espía

Esta es la segunda novela que leo de Le Carré (y la segunda que reseño) y creo que ya estoy en condiciones de decir que me gusta y lo detesto. Me gustan sus historias de espionaje, me gusta cómo las cuenta (con una prosa sencilla, no exenta de cierto lirismo en algunas ocasiones, aunque abuse de los símiles y no consiga metáforas) y me gustan sus protagonistas, héroes ya cansados, un poco de vuelta de todo, deseosos de volverse unos cínicos, pero incapaces de conseguirlo.

Pero detesto que me enseñe la maquinaria del mundo, detesto la sensación de impotencia que genera en el lector, detesto que muestre a los seres humanos como criaturitas diminutas, imperfectas y despreciables, fáciles de engañar y fáciles de satisfacer cuando interesa satisfacerlas. El mundo de Le Carré es uno donde uno vale lo que tiene o lo que sabe, donde la vida ha emprendido un rumbo imposible de cambiar y donde los seres humanos detectan lo realmente importante cuando llegan al otoño de su existencia, con suerte.

Por concretar más y dejarme de divagaciones, comentar que "El peregrino secreto" se publicó por primera vez en 1990 (mi edición consta de 377 páginas), y en ella recupera y resume algunas de sus historias anteriores, retomando a sus protagonistas y personajes. Le Carré puede explotar el mundo narrativo que ha creado, y lo hace contando la historia como agente británico de Ned, hilvanando una serie de episodios clave de su vida en el servicio. Por tanto, más que una novela es un conjunto de relatos con un protagonista común, en orden cronológico, que desvelan el proceder de la agencia, sus miserias, sus éxitos y sus fracasos. Pero claro, lo hace desvelando las miserias, los éxitos y los fracasos de quienes la integran. Le Carré, como los buenos autores de novela negra, en realidad no escribe sobre crímenes, sino sobre el alma de quienes los cometen (y quienes los resuelven). El asesinato, el robo, la filtración, la conjura... Eso no es lo importante, sino los motivos, las razones que empujan al criminal, que en las historias de "El peregrino secreto" suele ser un simple ser humano, imperfecto, desencantado y muy, muy solo.

Le Carré desgrana un drama tras otro, y aunque al final pretende transmitir cierto mensaje optimista, no es suficiente para sacar al lector del profundísimo pozo de mierda en el que le ha metido. Ni siquiera la historia X (el capítulo), para mí el más conmovedor de todos, es capaz de inspirarme un poco de esperanza. Por tanto, ¿recomiendo la lectura de este "El peregrino secreto"? Pues veamos, ¿es recomendable una peli de llorar? ¿Un gris día de lluvia? ¿La noticia de un terremoto es una aldea perdida de la mano de Dios?

Trama: ***
Emotividad: ****
Lenguaje: ***

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