martes, 29 de enero de 2013

El método Stanislavski en la narración

Pues no es que esté confundiendo disciplinas, ya que probablemente sabrás que el tan parodiado método Stanislavski corresponde al mundo de la interpretación y no al de la literatura. Si no tienes ganas de leer el enlace para profundizar en él, ya te resumo yo que se trata básicamente de que el actor llegue a encarnar realmente al personaje que interpreta, pensando, sintiendo y reaccionando como él, sirviéndose de sus propios sentidos y de la denominada "memoria sensorial", que le facilita reproducir las sensaciones y emociones del personaje recurriendo a las suyas propias.

Para el creador de este método, Konstantín Stanislavski, lo fundamental en la interpretación era acercarse todo lo posible a la verdad, y he conocido a varios escritores que creen que la buena literatura debe ir también por ese camino. No se refieren a que la buena literatura deba ser realista, sino que debe ser verosímil, debe ser creíble, por muy fantásticas que resulten las situaciones planteadas, y esto se logra principalmente con los personajes.


Llego por fin al meollo de la entrada, esta aparentemente absurda asociación de un sistema interpretativo con la narración literaria, porque al menos en mi caso, yo recurro a una versión pedestre y autodidacta del Stanislavski para que mis personajes hablen, sientan y piensen de manera creíble. No creo que esto sea un hallazgo mío, ni mucho menos; esto solo es una reflexión por escrito que espero sirva de algo a alguien.

Cuando se escribe algo no autobiográfico suelen darse situaciones no vividas y aparecer personajes desconocidos, por mucho que se inspiren en alguien real (o ficticio). En esos momentos el escritor tiene que reproducir las maneras de esos habitantes de su mundo, y para hacerlo de modo verosímil no le queda más remedio que meterse en su piel. Hay ciertas sensaciones tan básicas cuya descripción implica escasa dificultad, pero hay otras que pueden requerir del escritor cierto esfuerzo de memoria para encontrar sensaciones y recuerdos análogos. Además, la verdad está en los detalles, así que limitarse a escribir que <<Juan se sintió muy apenado por la muerte de su hermana>> sabrá de poco a cualquier lector, y es bastante probable que recurrir a frases manidas para redondear el pasaje tampoco le convenza.

En mi caso rebuscaré en mi experiencia hasta dar con un momento similar, un momento de pérdida de alguien querido para recordar qué se siente exactamente y traspasárselo al personaje. He hecho esto durante la escritura de "Cuando cae la noche", y al igual que un actor entregado, ha habido días en los que he terminado exhausto, porque esa tarea de extraer emociones puede resultar agotadora, sobre todo si son intensas y dolorosas. Cuando un escritor (o escritora) dice que ha puesto su alma en su libro, y yo lo he hecho (aunque haya vampiros), es posible que lo diga en serio. Luego hay que saber contar eso, claro, que solo con sentirlo no vale, pero eso es otra historia.

Y concluyo con lo que para mí es el mayor problema a la hora de crear una buena novela: se escribe con la cabeza, pero al lector hay que llegarle al corazón. No es frase hecha, ni cursilada pretenciosa; el mercado está lleno de novelas inteligentes capaces de entretenernos, intrigarnos y sorprendernos, pero acabamos recordando únicamente aquellas que nos emocionaron, porque esa es la prueba de que nos parecieron reales, aunque narraran historias imposibles.

domingo, 20 de enero de 2013

"El peregrino secreto" o breve resumen de una vida de espía

Esta es la segunda novela que leo de Le Carré (y la segunda que reseño) y creo que ya estoy en condiciones de decir que me gusta y lo detesto. Me gustan sus historias de espionaje, me gusta cómo las cuenta (con una prosa sencilla, no exenta de cierto lirismo en algunas ocasiones, aunque abuse de los símiles y no consiga metáforas) y me gustan sus protagonistas, héroes ya cansados, un poco de vuelta de todo, deseosos de volverse unos cínicos, pero incapaces de conseguirlo.

Pero detesto que me enseñe la maquinaria del mundo, detesto la sensación de impotencia que genera en el lector, detesto que muestre a los seres humanos como criaturitas diminutas, imperfectas y despreciables, fáciles de engañar y fáciles de satisfacer cuando interesa satisfacerlas. El mundo de Le Carré es uno donde uno vale lo que tiene o lo que sabe, donde la vida ha emprendido un rumbo imposible de cambiar y donde los seres humanos detectan lo realmente importante cuando llegan al otoño de su existencia, con suerte.

Por concretar más y dejarme de divagaciones, comentar que "El peregrino secreto" se publicó por primera vez en 1990 (mi edición consta de 377 páginas), y en ella recupera y resume algunas de sus historias anteriores, retomando a sus protagonistas y personajes. Le Carré puede explotar el mundo narrativo que ha creado, y lo hace contando la historia como agente británico de Ned, hilvanando una serie de episodios clave de su vida en el servicio. Por tanto, más que una novela es un conjunto de relatos con un protagonista común, en orden cronológico, que desvelan el proceder de la agencia, sus miserias, sus éxitos y sus fracasos. Pero claro, lo hace desvelando las miserias, los éxitos y los fracasos de quienes la integran. Le Carré, como los buenos autores de novela negra, en realidad no escribe sobre crímenes, sino sobre el alma de quienes los cometen (y quienes los resuelven). El asesinato, el robo, la filtración, la conjura... Eso no es lo importante, sino los motivos, las razones que empujan al criminal, que en las historias de "El peregrino secreto" suele ser un simple ser humano, imperfecto, desencantado y muy, muy solo.

Le Carré desgrana un drama tras otro, y aunque al final pretende transmitir cierto mensaje optimista, no es suficiente para sacar al lector del profundísimo pozo de mierda en el que le ha metido. Ni siquiera la historia X (el capítulo), para mí el más conmovedor de todos, es capaz de inspirarme un poco de esperanza. Por tanto, ¿recomiendo la lectura de este "El peregrino secreto"? Pues veamos, ¿es recomendable una peli de llorar? ¿Un gris día de lluvia? ¿La noticia de un terremoto es una aldea perdida de la mano de Dios?

Trama: ***
Emotividad: ****
Lenguaje: ***

domingo, 6 de enero de 2013

Una de cuentos

Hoy día 6 de enero de 2013, Día de Reyes, ha salido a la venta en Amazon mi antología de cuentos, llamada X RELATOS. No es que sean porno (aunque como es un género de moda ya me lo han propuesto), sino que son diez y, además, resultan un poco inclasificables. La X me servía así para destacar dos conceptos importantes del conjunto, y quizá también para atraer lectores con ganas de seXo literario. Sentiré decepcionarles, aunque espero que les gusten y no se consideren (muy) engañados.


Algunos de los cuentos los escribí hace bastantes años, y otros son muy nuevos. Hay realismo mágico, terror, ciencia ficción, "costumbrismo"... Es una mezcla variada, y creo que muy entretenida. El relato es, probablemente, mi género literario favorito porque carece de rellenos. Todo lo que cuenta importa, y todo estalla al final. Es como ver muy de cerca un buen petardo con la mecha encendida: es pequeño, dura poco y deja una fuerte impresión. Yo me crié con algunos de los mejores pirotécnicos, como Edgar Allan Poe, H. P. Lovecraft e Isaac Asimov, y me gusta pensar que algo aprendí de ellos. Ya veremos si, como lector o lectora, también lo crees.

Pero antes de leerlos verás la portada, una amalgama de cosas sin relación aparente que te resultará extraña y poco más. Sin embargo, tu opinión cambiará a medida que avances por las páginas electrónicas de tu kindle nuevo (o veterano). Aquí mismo puedes leer el primero de los cuentos, Abracadáver (el mismo que podrás descargarte gratis en la página de Amazon), y puede que entonces descubras de qué va la portada.

Una última cosa: si los compras y te gustan, coméntalo. El boca a boca funciona y, de momento, es toda la publicidad que voy a tener.

Que lo pases bien.

jueves, 3 de enero de 2013

Duelo de plumas II

Antes de nada quiero felicitar el año a l@s habituales del blog, un poco más perezoso de lo habitual a causa de los festines navideños.

Hace unos meses que escribí la primera parte de este duelo de plumas, y me ha parecido un momento tan bueno como cualquier otro para ocuparme de la segunda, donde resumo medio en serio medio en broma las obras que reseñé de noviembre de 2011 a noviembre del ya difunto 2012. Además, como Sus Majestades Mágicas están a la vuelta de la esquina, quizá esta entrada te ayude a solicitarles algún libro que llame tu interés.

Los emparejamientos de los quince libros leídos quedan como sigue:

PRIMERA FASE

-Gloriana o la reina insatisfecha logra pase directo en el sorteo



Apocalipsis Z-Hoy me ha pasado algo muy bestia
Una obra nacida en formato blog se enfrenta a otra, anticipando lo que podría llegar a ser la literatura del futuro. Muertos vivientes descerebrados gallegos se enfrentan a manidos superhéroes catalanes. Y los primeros logran la victoria en cuanto se abalanzan sobre el árbitro del enfrentamiento y le devoran los sesos, proporcionando una metáfora perfecta del futuro (literario) que nos espera: ¿pensar? ¡Pa'qué?

                             Ejército enemigo-Los pilares de la Tierra
Una historia actual contra una antigua, una prosa certera e incómoda contra una simplona y complaciente, una reflexión ácida y dolorosa contra un pasatiempo repetitivo y cansino. Prefiero leer Ejército enemigo diez veces a enfrentarme una vez más a los pilares de Follet. Paliza absoluta.

                 Cuentos completos V de Philip K. Dick-Soy leyenda
Ante la incomparecencia de Philip K. Dick por una indisposición alucinógena, acaban enfrentándose las correspondientes editoriales responsables de ambos títulos. La lucha es sangrienta e implacable; un duelo de papel malo y cubiertas desastrosas, pero finalmente, la vergonzosa maquetación y revisión de los cuentos de K. Dick dan la victoria a la leyenda de Matheson.

                             El exorcista-El corazón del ángel
Terrorífico duelo durante el que los espectadores de las primeras filas acaban bañados en sangre, semen, sudor y otros fluidos y humores corporales. Justo cuando parece que Angel va a descerrajarle un tiro en la cabeza a la pequeña Regan, el inquilino de la niña reclama su pago al detective, que no tiene más remedio que reconocer la superioridad del Maestro. 

                                   Farenheit 451-Odessa
Los lances entre estas dos obras maestras de su género acaban por provocar un incendio gigantesco que amenaza con devorar el ring. Como era de esperar, los nazis huidos gracias a Odessa no dudan en arrojar más libros a la hoguera, sin prever que el enorme incendio resultante acabará por consumirlos y reducirlos a cenizas. La ironía declara vencedora a Farenheit 451.

                        La trilogía de Nueva York-Sanguinarius
La laberíntica trama de la obra de Auster envuelve a los vampiros de Sanguinarius, muchos de los cuales acaban pereciendo al verse reflejados en los espejos dispuestos por el autor estadounidense. Los supervivientes siguen tratando de salir del hermoso y complejo lío en el que se han metido.

                             Historia de dos ciudades-Hellraiser
El que a primera vista parecía un duelo desigual termina por convertirse en el más apasionante e intenso de todos. El estilo denso, cuidado y barroco de Dickens se entrelaza con el lenguaje visceral terroríficamente lírico de Barker. Por no hablar de que los cenobitas sadomasoquistas de este último acaban ejerciendo de encantados verdugos en el París revolucionario, sajando cabezas a diestro y siniestro gracias a una nueva y mejorada guillotina. Macabro empate para éxtasis del público.

                                           SEGUNDA FASE

                  Gloriana o la reina insatisfecha-Historia de dos ciudades
Enfrentamiento fratricida entre autores ingleses, uno más actual que otro, pero cuyas obras transcurren en épocas coetáneas. Ambos estilos son además bastante recargados, con un lenguaje cuidado, meticuloso y exquisito que suele decir más que lo aparente. Al final, la superior maestría de Dickens cercena la orgullosa cabeza de Gloriana, poniendo fin a sus inquietudes y su sufrimiento.

                                Apocalipsis Z-Soy leyenda
Esto es muy sencillo: los vampiros son inteligentes y los zombis no.

                                  Ejército enemigo-Farenheit 451
Nada más empezar el duelo, los espectadores se revuelven incómodos en sus asientos. Hay tanta verdad vergonzosa en las dos novelas que el público acaba por marcharse disimuladamente a sus casas, rotas sus armaduras de cinismo. Una vez arrellanados en sus sofás, reflexionan sobre lo visto y deciden que, hoy por hoy, les avergüenza más no ayudar a un pobre que no leer un libro.

                          El exorcista-La trilogía de Nueva York
Hay que señalar que los personajes de Auster quedaron bastante tocados en su enfrentamiento con los vampiros, por lo que no están en las condiciones ideales para luchar con el mismísimo Satanás. La potencia narrativa de Blatty arrolla el estilo sereno y reflexivo de Auster, que cae derrotado.

                                       TERCERA FASE

                      Historia de dos ciudades-Ejército enemigo
Un gigante de la literatura universal como Dickens frente a un gran escritor que cabalga a sus hombros como es Alberto Olmos. Ambas obras me parecen radiografías descarnadas de las épocas que reflejan, y sus historias se narran con esa crudeza hermosa que solo podemos soportar precisamente por resultar bella. El inglés domina mejor la construcción de personajes, y su relato es más monumental, pero me gusta pensar que nacen nuevos clásicos cada día. Ejército enemigo se planta en la final.

                                   Soy leyenda-El exorcista
Dos factores resultan determinantes en este duelo. El primero es que el villano de Blatty lucha en solitario contra los héroes, pero en la obra de Matheson es el héroe el que está solo frente a una horda de vampiros. El segundo factor es que los vampiros saben reconocer a su superior, ya que su inmadurez les hace presa fácil. Blatty y su creación se imponen con claridad.

                                               GRAN FINAL

                                   Ejército enemigo-El exorcista
Estas dos novelas producen terror, la verdad. Pero el de Ejército enemigo es más real y, como diría Nietzsche, se debe a que, de tanto mirar al abismo, este nos ha devuelto la mirada. Abrir ese libro implica echarnos una ojeada a nuestro interior, y descubrir que lo que vemos no está bien. Habrá excepciones, claro está, pero serán escasas si se atiende a criterios verdaderamente sinceros. Me resulta llamativo que hayan llegado a la final dos obras que hablan de los monstruos internos, de un horror que se ha instalado en nuestros cuerpos como un cáncer tan virulento que llega a percibirse desde el exterior. Ejército enemigo supera al Exorcista al demostrar que ya tenemos al demonio dentro, y que nos hemos acostumbrado a él. Que Dios nos ayude.